Agenda pero no viene
Que el espacio que reservaste se ocupe, y que si se libera lo sepas a tiempo para revenderlo.
Reserva y no aparece. Los viernes es peor: confirman y el día de la cita no llega nadie. Con un ticket de S/200, cada inasistencia es una hora que ya no se puede vender.
La inasistencia no es mala suerte: es un espacio de tiempo que se pierde entero, porque cuando te enteras ya no hay a quién ofrecérselo. Es la fuga más silenciosa de un consultorio, porque no aparece en ningún reporte.
El asistente confirma la cita antes, recuerda el día previo y pregunta explícitamente si va a venir. Cuando alguien dice que no puede, ese espacio vuelve a estar disponible con horas de anticipación, no con el paciente sentado esperando.
Es una función del asistente, no un servicio aparte: quien recuerda es el mismo que agendó, y por eso sabe qué está recordando.
Cuándo se notaEn el primer mes completo. Es el servicio más fácil de medir, porque la comparación es contra tu propio número anterior.
Te decimos qué está fallando, aunque después no trabajes con nosotros.
Media hora de llamada y te mandamos por escrito qué aparece hoy cuando alguien busca tu especialidad en tu distrito, cómo está tu ficha de Google y qué pasa con los mensajes que llegan fuera de hora. Con capturas. Es tuyo.
Lunes a viernes, de 09:00 a 19:00. Fuera de ese horario contesta el asistente, que es justamente el que te queremos instalar.